Santiago Domínguez acusó a la Xunta de “mirar para otro lado” en relación con esta situación y reiteró que lo que ha hecho el gobierno autónomo llegando a un acuerdo con las Misoneras del Silencio, no da solución a este problema y es un “despilfarro” ya que el conocido como ’Albergue del padre Carlos’ sólo acepta 19 pernoctaciones por persona, no admite mujeres, esta cerrado los fines de semana y no abre entre el 20 de diciembre y el 20 de enero.
Las personas que vayan a dormir a O Berbés, tienen que entrar entre las 10 y las 11 de la noche, podrán estar hasta las 8 de la mañana y lo único que se les exige es que no fumen dentro, aseguró Maria Méndez, quien acusó a la Xunta de discriminar a Vigo “la ciudad de Galicia en la que hay más personas sin techo“.
La idea, sin embargo, no ha gustado a la delegada del gobierno autonómico en Vigo. Lucía Molares cree que esta ubicación no es la más adecuada “por el frío que hace allí” y dudó que se pueda calificar de albergue a un pabellón con colchonetas. Molares afirmó que en la ciudad “existen camas dignas“ gracias a la alternativa que ha tenido que ofrecer la Xunta, dada la pasividad del Concello.
Sin embargo, la delegada no explicó cómo es posible que habiendo el compromiso de pagar 200.000 € a las Monjas del Silencio no se admitan mujeres, el albergue no esté abierto los fines de semana y no se acepte a nadie justo en las fechas que hace más frío. Molares tampoco dijo cuál es la razón de que haya personas durmiendo en cajeros de bancos, en el espigón de Bouzas, bajo el puente del paseo cercano a Zona Franca, en varias casas abandonadas de la rúa Colombia, o en Teis, cerca del Barrio das Flores.